Los números de 2011

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 12.000 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 4 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

enero 2, 2012 at 3:04 pm Deja un comentario

La primera bienaventuranza

“La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la dio a conocer, enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, el cual dio testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todo lo que vio. Bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de la profecía y guardan las cosas que están escritas en ella, porque el tiempo está cerca.
Apocalipsis 1:1-3  (LBLA)

Aquí tememos la primera de siete bienaventuranzas que contiene Apocalipsis. Los primeros tres versículos de este libro nos hablan acerca de la naturaleza del mismo:

- Es una revelación de Jesucristo. Apocalipsis nos revela cosas acerca de Jesús que el mismo decidió revelarnos. No es fruto del razonamiento o de la imaginación humana. Si Jesús no hubiera tomado la decisión de revelarse a sí mismo, nunca hubiéramos conocido al Jesús del futuro, y tendríamos una visión incompleta de la persona de nuestro salvador.

- Es una revelación de cosas que van a suceder. Este libro hace un fuerte énfasis en que los hechos que relata están por ocurrir. Para los cristianos, siempre existe el peligro de dejarse envolver por el mundo y dedicar más tiempo a suplir las necesidades terrenales que construir nuestro futuro en la morada celestial. Apocalipsis es un recordatorio de que el tiempo del cual disponemos es corto, y no podemos ser negligentes con nuestra salvación.

Además de todo esto, Apocalipsis contiene varias bienaventuranzas que están al alcance del creyente. La primera bienaventuranza está reservada para aquellos que leen y oyen esta profecía. Para alcanzar la dicha que Dios nos tiene preparada, primero hay que estar dispuestos a leer y a escuchar lo que contiene esta profecía.

Apocalipsis esta llena de llamados: a los cristianos que son fieles los llama a que permanezcan así, sin importar las dificultades. A los que son descuidados los llama a abrir los ojos, a despertar y a tener cuidado. El guardar estas advertencias es una manera de decirle a Dios que tenemos fe en El y que estamos dispuestos a mantener esa fe hasta el final.

Sabemos que el libro de Apocalipsis no es un libro sencillo de leer; no podemos hacernos ciegos ante las dificultades que tiene. Es un libro que requiere mucha meditación, mucha investigación y mucha prudencia, pero no por eso vamos a dejar de estudiarlo: más bien debemos esforzarnos para buscar captar las cosas de la manera mas clara posible. De eso depende que seamos bienaventurados.

Para reflexionar:

  • ¿Haces un esfuerzo sincero por estudiar y aplicar la voluntad de Dios expresada en la Biblia?
  • ¿Estás preparado para el momento en que Jesús regrese?

noviembre 14, 2011 at 10:44 am Deja un comentario

Introducción a las 7 Bienaventuranzas

En días pasados tuve la oportunidad de impartir una serie de prédicas basadas en el libro de Apocalipsis. A lo largo de este libro se encuentran esparcidas siete bienaventuranzas que Cristo nos ha prometido, y que los creyentes podemos y debemos aspirar a alcanzar.

Como acertadamente menciona un comentarista bíblico, Apocalipsis “se ha convertido en el terreno reservado de los exéntricos religiosos”. Debido a las dificultades que presenta su lectura y su interpretación, muchos cristianos dejan de lado la lectura de ese libro con propósitos devocionales, siendo usado solamente por aquellos que gustan de predecir el rumbo futuro de las cosas.

No podemos dejar de lado el hecho que Apocalipsis es notoriamente difícil. Sus claves, imágenes y símbolos suenan bastante extraños en nuestro mundo moderno. Sin embargo, al igual que el resto de la Biblia, Apocalipsis es palabra inspirada por Dios, y merece el esfuerzo de tratar de entender el mensaje que quiere transmitirnos.

Una buena manera para empezar a conocer Apocalipsis es el estudio de las siete bienaventuranzas. Al estudiar cada bienaventuranza, ligamos diferentes partes del libro en un tema único que nos ayudan a obtener una visión general breve, pero muy útil, del mensaje completo del libro. El estudio no estará exento de dificultades; a final de cuentas, las bienaventuranzas están en el corazón mismo del Apocalipsis, y habrá que lidiar con las dificultades inherentes a su naturaleza. Apocalipsis no es un libro para perezosos: requiere mucho estudio, mucho discernimiento, mucha humildad y, sobre todo, mucha oración.

En los próximos días voy a estar publicando las siete bienaventuranzas usando el formato de los devocionales presentados con anterioridad. En unas breves líneas, extraeremos el mensaje y la promesa de cada bienaventuranza. Yo no pretendo hacerme pasar por un experto en Apocalipsis, y he hecho mi mejor esfuerzo para mantenerme alejado de las excentricidades y las polémicas que tan mala fama le han dado a este libro. Lo que les ofrezco es un trabajo hecho con un deseo sincero de extraer de Apocalipsis la enseñanza que nos ayude a ser cristianos felices, comprometidos y con la mirada, la mente y el corazón apuntando al cielo.

noviembre 3, 2011 at 11:55 pm Deja un comentario

¿Crees en las promesas de Dios?

“Y el tiempo que nos llevó para venir de Cades-barnea, hasta que cruzamos el torrente de Zered, fue de treinta y ocho años; hasta que pereció toda la generación de los hombres de guerra de en medio del campamento, como el SEÑOR les había jurado”
Deuteronomio 2:14 (LBLA)

La Biblia está llena de promesas. Desde la promesa de la venida de un salvador en Génesis hasta la promesa de una vida feliz en Apocalipsis, Dios nos ha brindado a través de toda su Palabra un torrente de promesas destinadas a hacernos dichosos, tanto en esta vida como en la vida venidera.

Puede haber momentos en nuestra vida en donde el cumplimiento de esas promesas pueda parecernos borroso; pruebas, exigencias, dolor, pueden cegarnos y en momentos hacernos dudar. Eso nos puede pasar a todos, y Dios lo sabe, y por eso nos da los medios (discipulado, su Palabra, las amistades) para retomar de nueva cuenta el camino de ánimo.

Pero puede suceder que en el momento de las pruebas el corazón se endurezca tanto, que llegue un momento en donde las promesas sean solamente palabras sin significado en nuestra vida. Cuando llega ese momento, haz muerto espiritualmente. Fue precisamente lo que sucedió con el pueblo israelita que salió de Egipto. Dios les había prometido y asegurado una y otra vez que ellos tomarían la tierra de Canaán y vivirían en ella; pero esos hombres, al ver la fortaleza de los pueblos que vivían en esa tierra, se desanimaron y cerraron su corazón a la promesa de Dios, y eso Dios no se los perdonó. El pueblo vagó durante casi 40 años en el desierto, hasta que toda esa generación muriera y surgiera una nueva, que creyera en su promesa y que estuviera dispuesta a reclamarla.

Cabe señalar que estos hombres eran israelitas rectos. Sobrevivieron a la matanza originada por el becerro de oro, por lo que no eran idólatras. Obedecían la ley de Moisés bajo pena de muerte. La mayoría de ellos sin duda eran personas intachables en su moralidad. Su único pecado fue no creer en las promesas de Dios.

No creer en las promesas de Dios, o no creer que Dios cumpla sus promesas, nos acaba espiritualmente. Una generación entera de hombres rectos fue destruida a causa de ello. Dios ha puesto sus promesas para que construyamos sobre ellas, para que sean nuestro cimiento, nuestro futuro, nuestro ánimo, una razón poderosa para amar a Dios. Son piezas fundamentales en la vida de un cristiano. Somos cristianos gracias a promesas cumplidas, como la resurrección en la vida de Jesús. Sin promesas de Dios, simplemente no hay cristianismo.

Si haz tenido dudas acerca de lo que Dios promete, éste es el tiempo para que se renueve tu confianza en el Dios que siempre cumple lo que promete. Observa la historia; estudia las promesas que ya han sido cumplidas, y te darás cuenta que Dios es digno de confianza.

Para reflexionar:

  •   ¿Cuáles son tus promesas favoritas de Dios?
  •   ¿Has hecho de esas promesas un cimiento visible en tu vida? ¿Se ve con hechos que crees en ellas?
  •  ¿Hay alguna promesa bíblica de la que tengas duda que se vaya a cumplir? ¿Qué puedes hacer para creer que un día llegará?

mayo 27, 2011 at 10:31 am Deja un comentario

Bernabé

Tal fue el caso de un levita llamado José, natural de la isla de Chipre, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé, (que significa: “Hijo de consolación”)
(Hechos 4:36, Dios Habla Hoy)

Me hubiera gustado conocer a Bernabé. Yo sé que un día me lo voy a encontrar en el banquete que Dios tiene preparado para nosotros, pero hubiera sido fabuloso convivir con él mientras estuvo en este mundo.

Cuando los apóstoles lo conocieron, le pusieron un nuevo nombre, uno que reflejara su personalidad y su esencia: “Hijo de consolación”. Bernabé tenía el don de proporcionar consuelo; si un hermano se sentía triste, preocupado, Bernabé podía darle el consuelo que necesitaba para que siguiera confiando en Dios. Pareciera que el consuelo mismo lo engendró y lo crió.

Bernabé era desprendido. Donó todo el dinero de la venta de un terreno para las necesidades de la naciente iglesia. ¿Cuántos hermanos, preocupados por la comida o la ropa, no habrán encontrado consuelo con ese acto de Bernabé?

Bernabé creía en las personas. El esperaba sacar lo mejor de ellas, no importa cuántos defectos tuvieran. No dejaba que los defectos de las personas nublaran su juicio. Las veía como Dios las ve: criaturas maravillosas que pueden ser usadas para la gloria de Dios. Tener a alguien así a un lado es un enorme consuelo ante la desesperanza que causa una existencia llena de defectos y errores. ¡Que grandioso experimentar un consuelo así!

Cuando Saulo, recién convertido, llegó a Jerusalén, nadie quería acercársele por miedo (Hechos 9:27-28). Pero Bernabé no se influenció por la historia de Saulo; él creyó en Saulo, en su conversión, entabló un lazo con él y lo presentó a los líderes de la iglesia. Bernabé debió ser un consuelo inmensamente grande para Saulo en esos momentos, cuando todos le huían.

Lo mismo sucedió con su pariente, Juan Marcos. Junto con Bernabé y Saulo, Marcos formó un equipo misionero que salió a evangelizar Asia Menor. No sabemos si fue por el miedo, la presión o las preocupaciones, pero Marcos abandonó el viaje (Hechos 13:13), dejando solos a Bernabé y a Saulo. Tiempo después, cuando volvieron a planear otro viaje misionero, Bernabé quiso llevar a Marcos consigo de nueva cuenta (Hechos 15:37-40), a lo que Pablo se negó rotundamente.

Tal vez Juan Marcos falló la primera vez, pero Bernabé creía en él, y quería darle consuelo permitiéndole volver a intentarlo. Cuando otros líderes no querían darle otra oportunidad, Bernabé estaba dispuesto a brindarla. También eso debió haber sido un gran consuelo para Marcos.

Pablo y Bernabé terminaron por separarse. No sabemos qué fue de Bernabé y Marcos en su viaje misionero, pero sí sabemos del efecto que ese consuelo tuvo en Marcos. Con el pasar del tiempo, se convirtió en el autor del evangelio más antiguo y, en varios aspectos, el más importante. Marcos se transformó tanto, que incluso Pablo aceptó gustoso su ayuda y reconoció la importancia de Marcos en su vida (2 Timoteo 4:11, Filemón 24).

En un mundo que no perdona con facilidad, que discrimina por asuntos de color, nacionalidad o posición económica, que constantemente nos hace ver nuestros defectos, son indispensables personas como Bernabé, que transmitan el consuelo que Dios binda, sin manipularle ni cambiarle nada. Que vea a las personas como los seres creados que somos para que Dios se exalte.

Me hubiera gustado conocer a Bernabé. Yo sé que un día me lo voy a encontrar en el banquete que Dios tiene preparado para nosotros, pero hubiera sido fabuloso convivir con él mientras estuvo en este mundo.

mayo 13, 2011 at 9:21 am 2 comentarios

El Argumento Moral

Por desgracia no puedo publicar material en mi blog con la frecuencia que yo quisiera, pero aquí estamos de regreso. Vamos a continuar con la serie de argumentos a favor de la existencia de Dios, y en esta ocasión echaremos un vistazo al Argumento Moral.

¿En qué consiste el Argumento Moral? En resumen, este argumento dice lo siguiente:
1.- Las leyes morales absolutas existen
2.- Dichas leyes debieron ser promulgadas por alguna autoridad
3.- Esa autoridad es Dios.

Veámoslo más despacio. En todas las culturas existe una noción de lo bueno y lo malo. Estos conceptos no son palabras vacías, sino que tienen un significado. Es verdad que puede haber diferencias de opinión sobre qué es bueno y qué es malo; para algunas sociedades ciertas conductas pueden ser aborrecibles, mientras que en otras es normal y hasta deseable. Pero hay otras conductas que, a lo largo de la historia, han sido calificadas como perversas y en contra de la moral (el homicidio, el robo, la violación de un niño, etc.)

Las leyes morales existen, y son tan reales y ciertas como las leyes físicas. El hecho de que no podamos medirlas o pesarlas no las hace falsas. Para la humanidad la palabra justicia tiene sentido. Si no existieran leyes morales, la humanidad no existiría como tal: estaríamos reducidos a otra especie animal en la tierra. Palabras como “bueno”, “malo”, “justo”, carecerían de sentido.

¿Quién puso esa moralidad en las personas? Debió ser alguien que tenga el conocimiento exacto de lo que es bueno, y lo que es malo, y ese ser no es otro que Dios. ¿O de qué otra manera pudo el ser humano distinguir entre lo bueno y lo malo? C.S.Lewis mencionó en una de sus obras: “Un hombre no dice que una línea está torcida a menos que tenga alguna idea de lo que es una línea derecha”. Es Dios quien proporciona al hombre la idea de una línea derecha.

Si la moralidad existen en el ser humano, entonces Dios existe, porque El es quien pone en la conciencia humana el sentido del bien y el mal (Romanos 2:14-15)

abril 18, 2011 at 10:08 am Deja un comentario

¿Diseño o accidente?

Uno de los argumentos más conocidos a favor de la existencia de Dios es el argumento teleológico (teleos = propósito), también conocido como “el argumento del diseño”. En su forma más simple, este argumento dice: “Si existe un diseño, entonces existe un diseñador”.

RelojImage: Arvind Balaraman / FreeDigitalPhotos.net

Imagina que vamos caminando por un bosque, y de repente nos encontramos tirado en el suelo un reloj. ¿Qué pensarías si yo te dijera que ese reloj se formó solo, a través de una serie de fenómenos naturales al azar? Seguro me dirías que eso es imposible; el reloj es demasiado complejo para formarse por casualidad. ¿Y qué tal si te dijera que el reloj fue creado por las ardillas que habitan el bosque? Tampoco puede ser, ya que se requiere de una inteligencia superior para construirlo. ¿Y si un OVNI repleto de extra-terrestres tiró ahí el reloj? Olvídalo. La explicación más razonable que podemos suponer acerca de cómo llegó el reloj a ese lugar es que un relojero construyó ese reloj, y que posteriormente alguien lo extravió.

La compleja y precisa maquinaria de un reloj nos puede dejar impresionados; pero aún más exacto y más complejo que un reloj es el universo mismo. Todo el universo tiene un conjunto de leyes físicas muy bien definidas (aunque no del todo conocidas por el hombre) y que se entrelazan con una exactitud asombrosa. Así como en una orquesta cada instrumento debe estar afinado y en sintonía para que la melodía se escuche perfecta, de la misma manera todos los elementos que conforman el universo se encuentran en perfecta sintonía para que éste exista.

El universo es tan complejo y tan exacto como para que se haya formado solo, por accidente. Tiene toda la exactitud de un diseño; y como tal, debe existir un diseñador con una inteligencia superior que lo haya elaborado. Ese diseñador no es otro más que Dios.

Ahora bien, ¿cabe la posibilidad de que el universo haya existido siempre? Regresando a la analogía del reloj, si ese fuera el caso, desde hace mucho tiempo habría dejado de funcionar. De la misma manera, las leyes de la física no hacen probable el hecho de que el universo haya existido siempre, ya que desde hace mucho tiempo se habría “apagado”. Alguien tuvo que encender la maquinaria.

El argumento del diseño es una manera razonable de inferir que existe un Dios, y que ese Dios creó el universo tal y como lo conocemos. La naturaleza misma da evidencia de su existencia y su poder (Salmos 19:1).

marzo 31, 2011 at 9:30 am Deja un comentario

¿Existe Dios?

Desde que tengo uso de conciencia, siempre di por hecho que Dios existía. Nunca se me había ocurrido cuestionar esa premisa; para mí siempre fue un dogma. Cuando tomé la decisión de convertirme en un aprendiz de Jesús, descubrí una faceta de Dios que nunca había conocido, y quedé más convencido que nunca de su existencia.

Si alguien me hubiera preguntado: “¿Cómo sabes que existe?”, no hubiera podido dar un argumento: simplemente lo sabía. Para mí Dios siempre ha sido tan real como la luz del día. No podía entender la manera de pensar de aquellas personas que dicen que Dios no existe. Pero eso cambió.

El sábado pasado tuve la oportunidad de dar una exposición acerca de lo razonable que es la fe cristiana. Creer en un Dios todopoderoso que creó el universo no es una idea descabellada, sino una idea bien fundamentada. A medida que me preparaba para el tema, descubrí que los ateos tienen muy buenos argumentos para no creer en deidad alguna: argumentos que tal vez nos dejarían pensando seriamente. Sin embargo, también aprendí que existen argumentos muy convincentes que apuntan a la existencia de Dios. Ahora, si alguien me pregunta “¿Cómo sabes que existe Dios?”, podría presentar evidencias de su existencia.

La apologética es la disciplina de defender una posición a través del uso sistemático de la razón. En la fe cristiana usamos esta disciplina para inferir deducciones que apuntan a la existencia de Dios (en español eso quiere decir que usamos la razón para demostrar que Dios existe). Puesto que no es posible demostrar que Dios existe a través de algún experimento científico o de una ecuación matemática, necesitamos plantear razones lógicas que sólo se explican con la presencia de un Ser Superior.

Voy a estar publicando algunos argumentos usados para demostrar que la idea de Dios es una idea razonable, y no una superstición. También veremos por qué algunos ateos dicen que Dios no existe. ¡Sin duda será divertido!

marzo 28, 2011 at 10:15 am Deja un comentario

Injusticia divina

“¡Vive Dios, que me rehúsa justicia,
y el Omnipotente, que me ha colmado de amargura,
que, mientras en mi quede un soplo de vida
y el hálito de Dios aliente en mis narices,
jamás mis labios proferirán falsedad,
ni mi lengua musitará una mentira!”
(Job 27:2-4 Trad. Nácar Colunga)

Es imposible permanecer indiferente ante la historia de Job. Cuando ésta es conocida por primera vez, nadie puede evitar pensar cómo es posible que el cielo descargue todo su peso contra una persona como lo hizo con Job.

A lo largo del libro de Job, vemos al otrora hombre rico y poderoso,  en un ir y venir en sus pensamientos, tratando de encontrar la lógica de su sufrimiento. Satanás no logró el objetivo que buscaba, que era hacer que Job maldijera a Dios (2:5), pero sí hizo que surgieran en Job serias dudas acerca de la capacidad de Dios para mantener un orden justo en el mundo. La escritura arriba mencionada nos muestra un resumen del pensamiento de Job en esos duros momentos: un compromiso férreo con Dios de lleva una vida intachable, pero con una gran sombra de amargura por permitir tantas injusticias en su vida.

Hay muchas lecciones para la vida que podemos obtener de este libro. Una de las más valiosas es la que podemos obtener del ejemplo de Job en el momento en que dijo esas palabras: la libertad de expresarle a Dios lo que hay en nuestro interior. Muchos cristianos encontrarían censurable el decir que Dios es injusto, y prefieren obligarse a tener ideas y hablar palabras que suenan correctas, dejando a un lado lo que realmente sienten en momentos difíciles.

Dios anhela convivir con hijos que le expresen lo que realmente hay en sus corazones. En la búsqueda de la paz, Job dijo muchas cosas que pueden sonar impropias para un cristiano, pero al final fue esa comunicación con Dios lo que le permitió encontrar una respuesta. Lejos de censurarlo, Dios le mostró el camino a Job para encontrar la verdad; pero eso solamente se pudo dar a través del desahogo de lo que había en su mente y corazón.

¿Piensas que Dios te ha abandonado? ¿Que no te ama? ¿Que es injusto? ¿Que no es digno de confianza? No te lo guardes: exprésaselo. No hay enojo o amargura tan grande que no se puedan diluir en el infinito mar de su amor. Al ser expresivo con Dios estarás construyendo una intimidad más grande, y aprenderás a conocerlo mejor. Tenemos la libertad de acudir a El en la hora de la necesidad (Hebreos 4:15-16) con la certeza que encontraremos la guía que nos hace falta para volver al camino.

Para reflexionar:

  • ¿Qué te gustaría decirle a Dios en estos momentos y que has tenido miedo de decirle?

febrero 18, 2011 at 7:23 pm Deja un comentario

Música para mis oídos

La música ocupa una parte muy importante de mi vida. A través de ella puedo aclarar e identificar sentimientos que la razón no puede procesar, además que me permite sintonizar mis emociones. La música es un lenguaje para mi espíritu.

Me encanta tener mis devocionales con Dios acompañado de música. Ya sea con música cristiana, instrumental o de solos de piano (mi favorita), la música me brinda una atmósfera ideal para permitir que fluyan mis emociones y mis pensamientos, y así conectar todo mi ser con Dios. Conozco hermanos que prefieren tener sus devocionales rodeados de un silencio total; así sienten que se comunican mejor con Dios. Pero yo prefiero comunicarme con mi Creador en un ambiente revestido de notas musicales.

Varios personajes de la Biblia encontraron que había algo especial en la música que los ayudaba a conectarse con Dios. Saúl encontraba paz (1 Samuel 16:23); Eliso encontraba inspiración divina (2 Reyes 3:14-16); los hijos de Coré encontraban una manera para expresar a Dios su alegría (Salmos 43:4); Jesús encontraba una manera de adorar a Dios acompañado de sus mejores amigos (Mateo 26:30).

Como mencioné arriba, me encanta tener un fondo de solos de piano mientras oro. Si te gusta escuchar música mientras tienes tus devocionales, y te gusta la música de estilo clásico, prueba este CD. Lo puedes escuchar en línea, o si gustas, lo puedes descargar y quemar en un disco. Es totalmente legal y gratis. ¡Espero que lo disfrutes!

http://widgets.jamendo.com/es/album/?album_id=29279&playertype=2008Catálogo de música libre

febrero 7, 2011 at 7:34 pm 2 comentarios

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