Nuestra visita a Saltillo

noviembre 17, 2012 at 10:43 pm Deja un comentario

“En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros”
(Juan 13:35 NBLH)

El fin de semana pasado mi familia y yo tuvimos el gran privilegio de acompañar a los hermanos que integran la iglesia en la ciudad de Saltillo, Coah. Para mí, hablar de la iglesia en Saltillo es algo que mueve fibras muy sensibles de mi corazón, ya que mi esposa y yo tuvimos la dicha de pastorear por un tiempo esa iglesia; tiempo en el cual viví muchos de los momentos más felices (y también los más difíciles) de mi vida cristiana. Hicimos grandes amistades que, a pesar de la distancia y el tiempo, aún conservamos. Mi hija mayor nació en esa ciudad al final de nuestra estancia en esa ciudad. Por estas y otras muchas razones la iglesia es, emocionalmente hablando, muy significativa para mí.

Llegamos el sábado en la tarde y nos instalamos en el cuarto de hotel. Después de comer algo en el restaurante, y gozando de una magnífica vista de la ciudad, hice los últimos ajustes a la clase que iba a impartir el día siguiente. Ya caída la noche, fuimos a pasear a la Alameda: un lugar precioso y familiar donde mi esposa y yo tuvimos oportunidad de convivir como familia. Poco después nos vimos con un par de grandes amigos y fieles hermanos, Alex y Doris, y aprovechamos para ir a cenar a un lugar cerca de ahí, en el centro de la ciudad. Tuvimos una charla muy amena, en donde nos pusimos al día en nuestras vidas. También platicamos de nuestra espiritualidad, y de cómo poder aprender a estar más cerca de Dios en los momentos difíciles.

A la mañana siguiente nos dirigimos al salón donde se reúne la iglesia. Hablé acerca del papel que desempeña la iglesia dentro del plan de salvación de Dios basada en Efesios 3. Fue una clase que ya anteriormente había impartido en Monterrey, pero también quise que mis hermanos en Saltillo escucharan. La iglesia ha pasado por algunas dificultades últimamente, y para poder superarlas es muy importante que todos conozcamos el plan de Dios con respecto a la iglesia. De esa manera podremos transmitir con más fidelidad la sabiduría de Dios a las personas que nos rodean.

Al final del servicio hubo un convivio organizado por los mismos hermanos de la iglesia. Cada hermano llevó un platillo para compartir y todos comimos muy rico y con una sobremesa muy amena. Fueron momentos de mucha alegría y nostalgia de convivir con nuestros viejos amigos, y de gozo al conocer a los nuevos hermanos. Después de la convivencia Pedro y Dolores (un matrimonio recién llegado a la ciudad) nos hicieron el favor de llevarnos a tomar el autobús de regreso a Monterrey. Regresamos sintiéndonos muy amados por la iglesia y por Dios.

No todo fue color de rosa. Nuestra hija más pequeña regresó con mucha tos y fiebre (la jornada dominical terminó en la sala de urgencias del hospital), nos topamos con personas abusivas cuando necesitábamos algún servicio, y alguien había roto la tubería que conecta al medidor del agua de nuestra casa. Al final, el domingo en la noche, mi esposa me preguntó: “¿Crees en el diablo?” Así como Dios trabaja, el diablo también lo hace. No sabe que ya tiene la derrota asegurada (Heb. 2:14).

Entry filed under: Comentarios. Tags: , , , .

Nuestra visita a la Iglesia en Cd. Juárez Los números de 2012

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Calendario de Publicaciones

noviembre 2012
D L M X J V S
« Sep   Ene »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  

Categorías

Feeds


A %d blogueros les gusta esto: