Posts tagged ‘devocionales’

Valor para conocer a Dios

“Yo te ruego, Dios mío, que no te enojes conmigo, pero solo
insistiré una vez más. ¿Y qué tal si solo se encuentran diez?”

Génesis 18:32 (TLA)

Dios le reveló a Abraham los planes que El tenía para las ciudades de Sodoma y Gomorra. Debido a sus pecados, sus habitantes (así como las ciudades mismas) serían destruidos.

Sabedor del hecho que su sobrino Lot habitaba en Sodoma, Abraham intercede por las ciudades. Comienza preguntando si con 50 justos viviendo en esas ciudades sería capaz de destruirlas, para luego repetir la misma pregunta varias veces con un número cada vez menor de justos. En todos los casos, la respuesta de Dios es la misma: el no destruirá las ciudades si hubiese personas justas viviendo en ellas.

Para Abraham no fue sencillo hacerle estas preguntas a Dios. En al menos cuatro ocasiones Abraham manifestó su temor a Dios de expresar sus dudas. A veces, los seres humanos que se creen superiores a otros, se molestan cuando se les inoportuna de esta manera. Abraham tal vez pensó que Dios reaccionaría de la misma manera. El tuvo que echar mano de una buena dosis de valor para tener esta conversación con Dios. Para su consuelo, Dios estuvo acccesible y abierto a responder cualquiera de sus dudas.

¿De dónde sacó Abraham el valor para vencer sus miedos? De un deseo muy fuerte de conocer a fondo la naturaleza de Dios. Con cada pregunta que él le hacía se mostraba más claramente la misericordia y la justicia de Dios. La recompensa de Abraham, al final de la charla, fue que la relación entre Abraham y Dios se volvió más íntima que nunca, además de que Abraham conoció una dimensión nueva de la persona de Dios: El es un Dios accesible, justo y misericordioso.

A primera vista podría parecer sencillo mantener viva una relación con Dios, pero la realidad es que requiere mucho valor. Requiere valor para morir a nosotros mismos y mantenernos en nuestra búsqueda de Dios; requiere valor para estar dispuesto a renunciar a nuestra naturaleza y enfrentarnos a la realidad de que necesitamos de Dios. Abraham tuvo que morir a su naturaleza miedosa para adentrarse en la mente de Dios.

Además, se requiere de valor para lidiar con lo que nos vamos a encontrar. Al mismo tiempo que nos adentramos en el corazón y la mente de Dios y le vamos conociendo, nuestra propia humanidad va quedando expuesta. No nos gusta el contraste entre nuestro pecado y su pureza; le sacamos la vuelta a nuestra dureza de corazón cuando contrasta con su amor. Nos hace sentir mal ver nuestro orgullo y altivez en contraste con su misericordia. Hace falta valor para reconocer nuestra incapacidad de poder hacer algo por mejorar nuestra vida y aceptar nuestra dependencia de Dios.

Todo cristiano que en realidad tenga un deseo sincero de amar a Dios también sentirá un temor santo al adentrarse en el conocimiento de su persona. Inevitablemente hemos de sentirnos confrontados al conocer el carácter de Dios. Pero, si nos armamos del valor necesario para adentrarnos en el conocimiento de nuestro Dios, podremos disfrutar de las mismas recompensas que disfrutó Abraham: una intimidad profunda con Dios, una visión más completa de cómo es El, y una mayor confianza en El.

 

Para reflexionar:

  • ¿Hay temor de morir a tí mismo para buscar a Dios? ¿Hay conformidad o comodidad en tu relación con Dios?
  • ¿Hay algún área de la persona de Dios que te confronta y no quieres conocer?
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abril 6, 2014 at 6:35 pm 1 comentario

Introducción a las 7 Bienaventuranzas

En días pasados tuve la oportunidad de impartir una serie de prédicas basadas en el libro de Apocalipsis. A lo largo de este libro se encuentran esparcidas siete bienaventuranzas que Cristo nos ha prometido, y que los creyentes podemos y debemos aspirar a alcanzar.

Como acertadamente menciona un comentarista bíblico, Apocalipsis “se ha convertido en el terreno reservado de los exéntricos religiosos”. Debido a las dificultades que presenta su lectura y su interpretación, muchos cristianos dejan de lado la lectura de ese libro con propósitos devocionales, siendo usado solamente por aquellos que gustan de predecir el rumbo futuro de las cosas.

No podemos dejar de lado el hecho que Apocalipsis es notoriamente difícil. Sus claves, imágenes y símbolos suenan bastante extraños en nuestro mundo moderno. Sin embargo, al igual que el resto de la Biblia, Apocalipsis es palabra inspirada por Dios, y merece el esfuerzo de tratar de entender el mensaje que quiere transmitirnos.

Una buena manera para empezar a conocer Apocalipsis es el estudio de las siete bienaventuranzas. Al estudiar cada bienaventuranza, ligamos diferentes partes del libro en un tema único que nos ayudan a obtener una visión general breve, pero muy útil, del mensaje completo del libro. El estudio no estará exento de dificultades; a final de cuentas, las bienaventuranzas están en el corazón mismo del Apocalipsis, y habrá que lidiar con las dificultades inherentes a su naturaleza. Apocalipsis no es un libro para perezosos: requiere mucho estudio, mucho discernimiento, mucha humildad y, sobre todo, mucha oración.

En los próximos días voy a estar publicando las siete bienaventuranzas usando el formato de los devocionales presentados con anterioridad. En unas breves líneas, extraeremos el mensaje y la promesa de cada bienaventuranza. Yo no pretendo hacerme pasar por un experto en Apocalipsis, y he hecho mi mejor esfuerzo para mantenerme alejado de las excentricidades y las polémicas que tan mala fama le han dado a este libro. Lo que les ofrezco es un trabajo hecho con un deseo sincero de extraer de Apocalipsis la enseñanza que nos ayude a ser cristianos felices, comprometidos y con la mirada, la mente y el corazón apuntando al cielo.

noviembre 3, 2011 at 11:55 pm Deja un comentario

Música para mis oídos

La música ocupa una parte muy importante de mi vida. A través de ella puedo aclarar e identificar sentimientos que la razón no puede procesar, además que me permite sintonizar mis emociones. La música es un lenguaje para mi espíritu.

Me encanta tener mis devocionales con Dios acompañado de música. Ya sea con música cristiana, instrumental o de solos de piano (mi favorita), la música me brinda una atmósfera ideal para permitir que fluyan mis emociones y mis pensamientos, y así conectar todo mi ser con Dios. Conozco hermanos que prefieren tener sus devocionales rodeados de un silencio total; así sienten que se comunican mejor con Dios. Pero yo prefiero comunicarme con mi Creador en un ambiente revestido de notas musicales.

Varios personajes de la Biblia encontraron que había algo especial en la música que los ayudaba a conectarse con Dios. Saúl encontraba paz (1 Samuel 16:23); Eliso encontraba inspiración divina (2 Reyes 3:14-16); los hijos de Coré encontraban una manera para expresar a Dios su alegría (Salmos 43:4); Jesús encontraba una manera de adorar a Dios acompañado de sus mejores amigos (Mateo 26:30).

Como mencioné arriba, me encanta tener un fondo de solos de piano mientras oro. Si te gusta escuchar música mientras tienes tus devocionales, y te gusta la música de estilo clásico, prueba este CD. Lo puedes escuchar en línea, o si gustas, lo puedes descargar y quemar en un disco. Es totalmente legal y gratis. ¡Espero que lo disfrutes!

http://widgets.jamendo.com/es/album/?album_id=29279&playertype=2008Catálogo de música libre

febrero 7, 2011 at 7:34 pm 2 comentarios


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